Surf a través de Zicatela
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Diálogos

17 Feb, 2022
Por Edna Contla Sandoval El surf es un deporte acuático que consiste en deslizarse con la fuerza de las olas sobre una tabla, y con mayor dedicación y práctica, se pueden realizar amplios giros y maniobras. Esta maravillosa técnica acuática cuenta con una gran historia, sus orígenes se remontan al año 1771, cuando el capitán […]
Foto: © Edna Contla Sandoval

Por Edna Contla Sandoval

El surf es un deporte acuático que consiste en deslizarse con la fuerza de las olas sobre una tabla, y con mayor dedicación y práctica, se pueden realizar amplios giros y maniobras.

Esta maravillosa técnica acuática cuenta con una gran historia, sus orígenes se remontan al año 1771, cuando el capitán James Cook presencia la realización de piruetas que llevaban a cabo indígenas en un grupo de islas que luego serían nombradas Hawái. Después llegó la invención de las tablas de surf; los nativos de estas islas comenzaron a referirse en su lengua natal al surf como He’Enalu.

Con el tiempo comenzó a tener mayor trascendencia en el mundo y fue hasta los años ochenta y noventa del siglo pasado que, con los títulos mundiales, aspectos técnicos y la llegada de internet, el surf se hizo global con eventos, equipamiento, instructores y mejor adaptación de las playas para su práctica.

El origen del surf en México data de los años sesenta, cuando un grupo de jóvenes bajacalifornianos (motivados por Ignacio Félix Cota) iniciaron la práctica de este deporte.Carlos Hernández, Antonio Changala, Marcos Geofroy, Walter Rudametkin, Rodolfo Acevedo y otros surfistas pertenecientes de esta generación consiguieron tablas usadas en el sur de California y fue así como empezaron a recorrer las primeras olas del Pacífico. Cabe resaltar que los pioneros del surf mexicano fueron provenientes de Ensenada, Rosarito y Tijuana.

Las playas de Tijuana, Rosarito y el kilómetro 38 dieron inicio al surfismo nacional, pero también internacional a su vez, estos pioneros comenzaron a surfear y recorrer la Península hasta Cabo San Lucas para luego hacer el recorrido hasta Chiapas, donde encontraron un verdadero paraíso natural y rico en oleaje tropical.

Es así como paisanos y extranjeros encuentran en las playas de México un sitio próspero para la práctica de este deporte, y que al día de hoy tiene alrededor del mundo millones de practicantes en distintos niveles. Actualmente, Baja California es muy frecuentado y llamativo para el desarrollo del surf.

En la década de los setenta, la organización de eventos deportivos quería descubrir quiénes eran los mejores y para ello mejoró la administración de la industria del surfing. Cabe resaltar que algunos de los surfistas empezaron a fabricar las primeras tablas mexicanas para surfear como lo fueron las tablas San Miguel y las Cactus.

Y es que claro está que el surf no solo es un deporte para hombres, de hecho, en los años noventa, la mujer se introdujo al surfing compitiendo y con ello brindó un toque especial al surf.

Desde el año 2000, México obtuvo reconocimiento mundial como país surfista y esto dio paso al nacimiento de la Federación Mexicana de Surfing (Femexsurf), con ella se han llevado a cabo encuentros internacionales, profesionales y amateurs, donde nuevas generaciones se han motivado cada vez más a adentrarse a este mundo y esto ha dado paso a que compañías de surfing apoyen a los mejores surfistas, para viajar a otros países a desarrollarse, practicar y mejorar su surfing.

 

Zicatela, la sede del surfismo nacional

Ubicada al oriente de Puerto Escondido en el estado de Oaxaca, Zicatela “lugar de espinas grandes” resalta y cautiva a los visitantes, ya que cada año se realizan torneos nacionales e internacionales de surfing. Esta sede del surfismo está posicionada como la tercera playa a nivel mundial y una de las primeras a nivel nacional para la práctica de este deporte.

Surfistas provenientes de California descubrieron en Zicatela poderosas corrientes marinas, así como monumentales olas de hasta seis metros de altura, es por ello que fue nombrada ‘el pipeline mexicano’.

Los conocedores afirman que esta playa está ubicada en un cuarto nivel de adecuación para el surfing de todos los niveles y es durante agosto y noviembre cuando se efectúan torneos locales, nacionales e internacionales como: Zicatela Pro y Quiksilver Pro. En estas competencias es fácil encontrar a los competidores más experimentados y legendarios de todo el planeta.

Gracias a ello, cientos de turistas y aficionados al surf descubrieron los encantos de las playas de la región y con ello ésta se benefició en cuestión de infraestructura y servicios. Con el tiempo, Puerto Escondido se transformó en uno de los destinos turísticos más importantes de la región, solo superado posteriormente por Huatulco.

Las estadísticas de afluencia turística mostraron un incremento de 2018 a 2019 de 10.70%, lo cual se traduce en un aumento de 261mil 277 turistas durante 2019 en los principales destinos de Oaxaca.

 

Vivencias a través de las olas

Para adentrarnos al surf de Zicatela, entrevistamos a surfer’s locales y éstas fueron sus palabras:

Eddie Reyes Gómez, 22 años, surfista: “Yo surfeo aquí en Puerto Escondido y llevo haciéndolo desde hace cinco años. Actualmente trabajo en el Aeropuerto Internacional de Puerto Escondido y en mis tiempos libres me dedico al surf.

“Para ser sincero, al principio casi no me interesaba, pero cuando mis amigos comenzaron a hacerlo, me llamó la atención.Nunca he estado en algún concurso, porque no me sentía listo, pero ahora sí me gustaría competir, ya tengo más confianza.

“Con el tiempo que he surfeado me he quebrado una clavícula, eso fue hace dos años, la ola básicamente me revolcó, no calculé bien y caí sobre mi hombro derecho, se me encogió el hombro y pues me quebré el hueso. Estuve fuera del agua seis meses, luego llegó la contingencia por el Covid y no pudimos surfear, las playas estaban cerradas.

“Lo que más me gusta de surfear, aparte de que he conocido a la banda, es que he hecho buenos amigos, he compartido viajes y ha sido una buena experiencia para conocer otros lugares.

“Para mí el surf representa muchas cosas como: conocer diferentes lugares, playas amigos y es que cuando surfeo me conecto con el mar y me siento más en paz, se me olvidan todas las cosas malas que me han pasado durante el día, podría decir que es incluso como una limpia. Es muy cierto que el mar te limpia, te quita todo lo negativo.”

Josué Neftalí Vidal Hernández, 29 años, surfista: “Pues yo soy conocido en el medio artístico como Jochy Marley y soy un tlacuarider. Soy estudiante, vendedor, innovador, emprendedor y videografo.

“Me adentré en el mundo del surf cuando iba en secundaria y tenía 14 o 15 años, unos amigos y yo nos adentramos por primera vez a la playa El Marinero. El surfing es muy importante en la vida de uno en varias etapas, por ejemplo, en secundaria, en la adolescencia fue para echar desmadre y para ir a cotorrear con los amigos; en la preparatoria, el surfing lo tomas de otra manera y ahora lo tomo como diversión, como un hobbie y para conocer varios lugares y lo que más me apasiona del surf es recorrer las playas.

“Las diferencias que puedo notar del surf local e internacional es que el nacional es el mejor, es más tenemos a un compa que es competidor aquí en Zicatela se llama Jafet Ramos y ningún extranjero ha podido ganarle. Es más, les invito a ver los primeros swells de febrero y marzo y verán a Jafet dando el show en Zicatela.

“Nunca he competido, pero quiero meterme al concurso de Colorada Pro que es en dos semanas. El Colorada Pro es un torneo de bodyboard, en el bodyboard se utiliza una tabla pequeña en la que uno se va acostado o puede ser de dropknee donde uno va hincado y bueno, en el surf uno puede usar tablas cortas o largas.

“Mira lo que nosotros practicamos es el bodyboard y la tabla que se usa en este estilo es corta, esta tabla se utiliza para que uno vaya acostado o en la otra maniobra que se llama dropknee que es irse hincado. En las tablas largas pues uno va parado y estas tablas se utilizan para otro tipo de surf. Otra cosa que usamos en el bodyboard son las aletas y sirven para tener mayor impulso a la hora de agarrar la ola y también te pueden salvar de un accidente dentro del mar.

 

Foto: © Edna Contla Sandoval

Foto: © Edna Contla Sandoval

“El surf es un deporte bastante caro eh, un boogie te sale aproximadamente en 7 mil pesos, las aletas como en mil 800 y los shorts de agua en 500 a 8 mil varos. Hay que trabajar muy duro para darse estos lujos o si eres pro puedes tener patrocinios, pero pues al final todos tienen que trabajar.

“Las olas me han revolcado varias veces, la ultima vez que me pasó fue aquí en Zicatela, la ola no era muy grande hasta eso, media como unos dos o tres metros de altura, en ese momento sentí que no podía salir y pues en mi mente pensaba tengo que salir ya y pues al final pude hacerlo. La ola te revuelva como unos 15 segundos, pero uno lo siente eterno y es que para surfear tienes que contar con entrenamiento, sino no sirves en esto.

“Tenemos algunos apodos o alias para las olas peligrosas, muchos la conocen como la bruja, la bruja es la ola más grande de una serie pues de olas. En Zicatela las series de olas son de siete, la bruja puede ser la sexta o la séptima y esa es la peligrosa.Y qué te puedo decir, para mí el bodyboard representa lo mejor que me pudo pasar en esta vida. Vaguea la life.”

Tanae Nalua, 16 años, surfista: “A mí me llaman la güera y soy surfista de boogie y de body y aparte trabajo.Crecí toda la vida con el surf, estuve viajando mucho tiempo con mi madre, fuimos a Chopu a Ali, a varios lugares famosos del surf y solía ser tabbler al principio y llegué a Puerto Escondido de regreso de donde soy y empecé́ a surfear a body (solo con las aletas), luego empecé́ con los boogies hace como cuatro meses.

“He llegado a tener olas con las que he tenido whipeout’s, he tenido 2 whipeout’s en Zicatela y hace poco fue el peor, de hecho, hace tres días, pero ahora he estado aprendiendo a hacer roll ́s (que es la vuelta con el booguie) y poco a poco voy mejorando.

“Hay gente que me ha dicho que le entre a los torneos, pero creo que todavía no estoy lista, bueno hubo una competencia en la que estuve, fue la primera de hecho y tenía cuatro meses haciéndole al body. Solo había dos chicas y yo era la más joven, la otra tenía 27 años y era de Estados Unidos, fui la primera eliminada, pero tuve repechaje y gané el primer lugar, le gané a seis hombres para conseguirlo y no pensaba llegar tan lejos, pero llegué a semifinales y quedé en sexto lugar.

“Lo que más me gusta de surfear es la adrenalina cuando filtra la ola, por si acaso otra viene atrás o cuando la vas agarrando a ver si puedes tomarla bien y también que convives con la gente, es algo muy bonito. No hay peleas ni nada en el agua.

“Las diferencias que noto entre los surfer’s locales y los extranjeros es que los de aquí crecen mucho con los mayores y les dicen que como son locales es su ola y son muy territoriales en ese aspecto. Es algo que me ha afectado mucho y no me gusta, porque yo no parezco de aquí a pesar de serlo y veo que los extranjeros no son muy cuidadosos a la hora de surfear, le han llegado a pegar mucho a la gente cuando surfean y es una incomodidad de ambas partes. Paramí el surf representa un deporte, donde la gente puede llegar a convivir en el agua, donde unos ayudan a otros y donde uno nunca deja de aprender.”

Robert Sánchez Sandoval, 20 años, surfista: “A mí me dicen Pinolillo y surfeo con los amigos tlacuarider’s aquí en las playas de Puerto Escondido.Al principio entrenábamos básquet y nuestro entrenador nos llevaba a nadar y ahí tomamos lo que es la pasión por el surf y agarramos la pasión por surfear aprendiendo cada vez más acerca de este deporte. Lo que me contaba mi entrenador era que antes de que se pusieran todos los hoteles que hay ahora, Zicatela era otra onda, había olas perfectas, salían unos tubos y nos contaba cuando agarraba las olas, surfeaba las olas de Zicatela.

“Nunca he estado en un concurso, pero me he estado preparando para algún día poder entrar y participar en uno y poder destacarme entre la raza tlacuarider.Lo que más me apasiona del surf es cuando vamos bajando la ola y sentir esa adrenalina, la emoción que se siente cuando la ola nos revienta encima y nos revuelca, es lo más épico.

“Que ¿qué debemos de hacer cuando se presenta una situación de peligro en la ola?, pues rezar y encomendarnos a nuestro señor Jesucristo. Ya nos va llevar la chingada, pues nos va a llevar felices.

“Hemos viajado a Cerro Hermoso y Roca Blanca y hemos montado esas olas, la neta se siente padre la adrenalina de montar esas olas y próximamente terminaremos de conocer todas las playas de la región.

“Y respecto a las diferencias de los surfistas locales y los extranjeros es que los de aquí́ ya conocen las playas, se acomodan mejor a las olas y las tienen dominadas y los extranjeros como no las tienen dominadas pues a veces no las agarran bien. Para mí el surf representa un estilo de vida, una esencia de nuestros antepasados que vienen a dejarnos este legado del surf, es simplemente magnífico.”

 

Grandes olas, grandes riesgos

José Diego Luna Reyes, 22 años, surfista: “Sí me ha tocado vivir experiencias pesadas en las olas, hay cierto temor presente y también ha habido ocasiones en las que ves una ola a punto de reventar y dices ¡ay dios mío!, la piensas, le nadas e intentas filtrarla o de plano resignarte a que la ola te va a tragar.

“Hay veces que sí te llega a invadir el temor, pero a la vez es una experiencia chida, porque sí tienes miedo, pero pues uno piensa internamente ¡chingue su madre, sí la alcanzo! Le nadas y le metes más velocidad para poder cruzarla, hay otros momentos donde la ola cae más lenta, otros donde las olas son más rápidas y revientan en corto.

“Una vez todos me gritaron, we, el set, el set y lo que más desesperación te puede llegar a dar es ver a toda la banda nadar hacia adentro, en ese momento uno piensa que ya se lo cargó la chingada, pero, repito, también te sientes lleno de adrenalina y lo intentas. Ya de plano cuando no alcanzas la ola, intentas calcularle para que momentos antes de que reviente, te sumerjas y la hora de que revienta, se cierra, uno queda adentro y te revuelca.

“Se le llama (set) a la ola más grande, hay momentos en que el mar está calmado y empieza a tirar olas y cuando ya conoces el mar de aquí́ pues sabes y tienes consciente cuándo bajará la ola más grande. Algunas ocasiones crece otra de la nada y sí te cabrea, por ejemplo, está la playa Marinero, a Marinero va toda la banda cuando las olas en Zicatela están extremadamente altas.”

 

Jóvenes surfistas, jóvenes promesas en las olas

Isaac Aza el Cruz Salinas, 15 años, surfista: “Bueno a mí me dicen Camus y llevo surfeando un año y medio y comencé a hacerlo por un amigo que le decían Molotov, él me decía que me fuera a surfear a Marinero y como yo antes le tenía miedo a las olas, él me enseñó y a mí me gustó.

“Lo que más me gusta del surf son los tubos y volar en las olas y bueno he participado en solo un torneo (en el Colorada Pro) y qué te digo, pues para mí el surf representa nada más que un estilo de vida”.

Loreta Ramos Sandoval, 14 años, surfista: “Estoy aprendiendo a surfear en booguie, empecé hace dos meses y próximamente se viene un torneo, donde mis amigos están tratando que me inscriba, entonces vamos a ver si sí y yo solo quiero decir que les deseo a todos mis amigos que van a participar que mucha suerte y buenas vibras.

“Comencé a surfear y bueno me llamó la atención, porque veía que todos mis amigos se metían al mar y para mí era como ¡órale que padre!, desde muy pequeños andaban ahí en el mar con sus tablas, mi hermana mayor y mi mamá surfeaban y cuando vi que tenía muchos conocidos que lo hacían, me quise animar.

“Además de surfear, soy estudiante y estoy cursando el tercer grado de secundaria, como hobbie soy maquillista. Una anécdota que tengo del surf es que un día me metí a Zicatela y yo me sentí bien acá y me metí sin aletas y pues yo no sabía que las olas se Zicatela fueran tan fuertes, me meto y pues sí me dio una buena revolcada el mar.

Foto: © Edna Contla Sandoval

Foto: © Edna Contla Sandoval

Jocelyn Ramírez, 12 años, surfista: “Yo soy Pollito, así me dicen y empecé a surfear cuando bajaba la bahía y veía como todos se tiraban y de ahí lo intenté, poco a poco fui aprendiendo.

“He participado en dos torneos, en el primero (que fue Colorada Pro) quedé en segundo lugar y en el segundo (que fue Acapulco Fest) quedé en cuarto. Para mí el surf representa un estilo de vida y surfeo, porque puedo convivir con muchas personas y la verdad me llama mucho la atención.

“Que ¿por qué me dicen Pollito? Ah, pues porque soy de las más jóvenes surfeando y nada más. Yo del surf solo busco pasármela bien, seguir conviviendo con los demás y si en un futuro destaco más en esto pues va”.

Y de esta manera como los surfistas de esta meca de uno de los deportes extremos en México nos adentraron a sus cimientos.

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