Por Santiago Figueroa Clemente
Todos vimos a Bad Bunny romperla en el Super Bowl. Un espectáculo cargado de ritmo, identidad y producción de primer nivel que dejó claro que el escenario del medio tiempo ya no tiene fronteras. El show más visto del año a nivel mundial se ha convertido en una vitrina global donde no sólo importa la música, sino el impacto cultural, la narrativa y la capacidad de mover audiencias masivas.
Entonces la pregunta es inevitable: ¿quién podría estar en los próximos años al frente del Halftime Show? Aquí te van cinco artistas que serían opciones brutales para encabezar el espectáculo más importante del deporte y el entretenimiento.
5. Miley Cyrus
Para muchos, Miley es la favorita rumbo a 2027. Y razones no faltan. Tiene presencia escénica, una voz potente y una evolución artística que la ha llevado del pop adolescente al rock con tintes clásicos. Su capacidad para reinventarse la mantiene vigente y relevante.
Además, su catálogo conecta con varias generaciones: desde quienes crecieron con “The Climb” hasta quienes vibran con “Flowers” o “Wrecking Ball”. Miley entiende el espectáculo, domina el escenario y sabe cómo convertir cada presentación en un momento viral. En un Super Bowl, podría ofrecer una mezcla de nostalgia, fuerza vocal y actitud rockera que encajaría perfecto en un estadio lleno.
4. Metallica
La histórica banda ha estado en rumores durante años, pero nunca se ha concretado su participación en la NFL. Si eso cambiara, el impacto sería inmediato. Metallica representa energía pura, guitarras explosivas y una base de fans que cruza generaciones.
Un medio tiempo con “Enter Sandman”, “Master of Puppets” o “Nothing Else Matters” haría temblar cualquier estadio. Además, el rock ha tenido menos protagonismo en los últimos años dentro del Halftime Show, por lo que su presencia marcaría un giro potente en la narrativa musical del evento. Sería un espectáculo intenso, sin pausas, con una producción que combinaría fuego, luces y un sonido demoledor.
3. BT
El grupo de K-pop más grande del mundo no necesita presentación. Aunque sus integrantes han estado enfocados en proyectos individuales y servicio militar, su regreso musical está en puerta. Y si algo ha demostrado BTS es que donde se presentan, rompen récords.
Su base de fans global –el ARMY– garantizaría audiencias históricas. Además, su nivel de producción coreográfica y visual es de los más altos en la industria. El Super Bowl es espectáculo, y BTS sabe convertir cada show en una experiencia audiovisual total.
Un Halftime Show con coreografías milimétricas, cambios de vestuario, escenografías futuristas y una conexión masiva en redes sociales sería un fenómeno cultural global. La NFL, que busca expandirse internacionalmente, encontraría en BTS un puente directo hacia el mercado asiático y el público joven.
2. Post Malone
Post Malone es uno de los artistas más versátiles de la última década. Cruza pop, hip-hop y rock con naturalidad, tiene hits actuales y un estilo que conecta tanto con jóvenes como con adultos.
Canciones como “Circles”, “Rockstar” o “Sunflower” son himnos de estadio. Además, su imagen relajada contrasta con la magnitud de los escenarios que pisa, lo que genera un efecto interesante: cercanía en medio de la grandeza.
El Super Bowl requiere un artista que pueda sostener 13 minutos de éxitos sin bajar la intensidad. Post Malone tiene el repertorio y la popularidad para hacerlo, y podría sumar invitados sorpresa que eleven aún más el espectáculo.

1. Taylor Swift
Y el uno… Taylor Swift.
Mucho se ha especulado sobre su participación, especialmente tras su cercanía mediática con la NFL en los últimos años. Pero más allá del ruido, la realidad es que un Halftime Show encabezado por Taylor rompería récords de audiencia.
Tiene una base de fans gigante, una narrativa poderosa y un catálogo lleno de himnos generacionales: desde “Love Story” hasta “Shake It Off”, pasando por “Blank Space” o “Anti-Hero”. Además, domina el concepto de “era”, lo que permitiría un show estructurado como un viaje visual y musical por distintas etapas de su carrera.
Taylor no sólo llenaría el estadio: dominaría las conversaciones digitales antes, durante y después del evento.