Hacia el futuro, el principal reto del Gobierno Federal será lograr una consolidación fiscal efectiva, pues el país se ve limitado por un crecimiento a largo plazo moderado, indicadores de gobernanza débiles, restricciones presupuestarias y obligaciones financieras de Petróleos Mexicanos (Pemex), advirtió la calificadora Fitch Ratings.

Mediante un comunicado, la agencia señaló que durante 2025 la deuda pública aumentó en tres puntos porcentuales para llegar a 54.5% del Producto Interno Bruto (PIB), en gran medida por una posición fiscal débil y un incremento en los pasivos de Pemex.

“Una mayor consolidación será más difícil sin una reforma fiscal. La factura de intereses será aliviada por la caída de costos de la deuda interna. Sin embargo, el gasto primario tiene presiones”, alertó Fitch Ratings.

Ante este panorama, decidió mantener la calificación crediticia del país en moneda extranjera en BBB-, el nivel de grado de inversión más bajo. Representa una capacidad adecuada para cumplir requerimientos financieros, pero vulnerable a condiciones económicas adversas.

Al respecto, Gabriela Siller Pagaza, directora de análisis económico de Banco Base, señaló que para otras calificadoras, como S&P Global Ratings, México se encuentra a dos escalones de perder el grado de inversión, mientras que con Moody’s Investors Service la distancia es de tres niveles.